Las familias latinas en Nassau y Suffolk, a donde está migrando el virus, representan entre el 15% y el 20% de la población

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Preocupa a comunidad hispana de Long Island el rápido avance del coronavirus a esa área

En apacibles condados de los suburbios de la ciudad de Nueva York, como Long Island, alejados del bullicio y de la densidad poblacional de la Gran Manzana, todo indica que la epidemia del coronavirus podría toma fuerza en las próximas semanas. Pero desde ya algunos prevén que los residentes hispanos, que están en la primera línea de exposición como una fuerza laboral esencial en esas comunidades, corren el riesgo de ser el blanco más vulnerable de eventuales brotes.

Aunque la ciudad de Nueva York todavía lidera el número de infecciones por COVID-19, hospitalizaciones y muertes, datos revelados por el Departamento de Salud del Estado, ponen en el mapa a los condados de Nassau y Suffolk, que ahora representan el 22% de las hospitalizaciones en todo el estado, y en donde habían muerto 396 y 175 personas respectivamente, hasta el cierre de esta edición.

En palabras de Guillermo Chacón, fundador de la Red de Salud Hispana, las familias latinas en esos condados, a donde está migrando el virus, representan entre el 15% y el 20% de la población, sin embargo no existen políticas masivas de prevención por parte de los departamentos de salud de estas localidades.

“Allí el trabajo de educación es casi nulo. Si chequeamos las páginas web en los departamentos de salud de Nassau y Suffolk no existe información o algún vínculo en español. Nuestras comunidades hispanas tienen una fuerte presencia en el área de servicios y eso significa que están muy expuestos al virus”, explica Chacón.

Guillermo Chacón, fundador de la Red de Salud Hispana de NY. (Foto: Fernando Martínez)

“Cada día migra más gente de la ciudad”

En estos dos puntos de Long Island, los trabajadores esenciales de supermercados, farmacias, estaciones de gasolina, jardineros, domésticas, y otros servicios cuya demanda tiende a aumentar en las últimas semanas, son en gran proporción de origen centroamericano y suramericano, especialmente de El Salvador, Ecuador y Colombia.

Una cajera de un pequeño supermercado en East Hampton, una localidad en el condado de Suffolk, usa mascarillas y guantes, además que la semana pasada le pusieron un acrílico de protección para disminuir la exposición al virus. Sin embargo, opina que la cantidad de clientes que vienen de la ciudad es inmensa y eso pone a esa localidad al filo de más contagios.

“La gente rica de la ciudad que tiene casas aquí, vinieron a aislarse, pero igual salen, van a las playas ahora que hay mejor clima, están en todas partes. Vienen y hacen compras inmensas, eso está bien, pero sabemos que eso es un riesgo para todos”, cuenta la empleada que prefirió reservar su nombre.

En la mayoría de los comercios ‘esenciales’, se han puesto normas de distanciamiento social, no se permite el ingreso de muchas personas y se observa a los trabajadores con protección. La mayor amenaza la sienten los trabajadores domésticos, que son requeridos en labores de limpieza en el interior de casas, por familias que vienen de la ciudad de Nueva York.

Se observa que trabajadores de supermercados en East Hampton, en Suffolk, tienen barreras de protección al virus. (Foto: Cortesía)

“Necesito el dinero, pero prefiero cuidar mi salud”

La trabajadora de limpieza ecuatoriana Laura Castro de 45 años, dijo que aunque necesita el dinero prefirió rechazar el pasado sábado limpiar una casa que le pudo haber significado $200, por seis horas de trabajo, pero prefiere resguardar su salud porque vive con su abuela de 82 años en la localidad de Hampton Bay.

“Yo prefiero aguantarme en casa y no estar expuesta. Mi esposo trabaja jardinería y en su caso es diferente porque no tiene contacto con los clientes, está al aire libre. Prefiero resguardar mi salud y la de mi familia”, comentó Laura.

A juicio de Guillermo Chacón, la pandemia del coronavirus vino a desnudar las disparidades sociales, económicas y de salud que existen en el país.

“Aunque el COVID-19 no discrimina, es obvio que la mayoría de los hispanos que trabajan ofreciendo ciertos servicios, no cuentan ni con seguro médico, ni reciben la debida instrucción para protegerse de ser contagiados. En estos condados, hay una dinámica muy distinta a la ciudad, porque los latinos prácticamente están invisibilizados por los gobiernos locales”, indicó Chacón.

El activista agregó que ha observado, por citar solo un ejemplo, como en una pizzería de Huntington, en Long Island, los trabajadores el pasado fin de semana no tenían ningún tipo de protección y no se cumplían las normas de distancia entre los clientes.

“Lamentablemente todas las proyecciones coinciden en que vendrán brotes mayores en estas comunidades. El ojo del huracán se moverá de la ciudad e impactará a grupos que son muy vulnerables, porque difícilmente pueden abandonar sus trabajos, porque viven de la economía diaria del efectivo. Si no salen, no producen”, consideró Chacón.

Entre tanto, el ama de casa colombiana Natalia Salazar, de 38 años, que vive con su familia en Sag Harbor sigue las noticias sobre el coronavirus y a su criterio es “cuestión de tiempo” para que la epidemia empiece a golpear con fuerza a esos condados.

“Lamentablemente veo que la gente no colabora, siguen en la calle, asistiendo a los parques, a las playas, creo que este virus se está moviendo demasiado rápido por todas partes”, aseguró.

Nuevas medidas de distanciamiento social

Precisamente este lunes, el comisario de servicios de emergencia de Hempstead Waylyn Hobbs y la policía de Hempstead anunciaron nuevas medidas de distanciamiento social, para ayudar a detener la propagación del virus en esta localidads, la más afectada por el coronavirus en el condado de Nassau, ante la amenaza de que el epicentro de la pandemia se traslada a Long Island.

Los funcionarios anunciaron nuevas restricciones para las áreas más densas del centro de Hempstead, especialmente cerca del centro de autobuses NICE más grande del condado de Nassau y el ferrocarril de Hempstead Long Island.

Las estanterías de supermercados en Long Island empiezan a vaciarse. Foto: Cortesía

Cifras de coronavirus en Long Island:

  • 396 muertes de pacientes positivos se han confirmado en el condado de Nassau, el mayor número reportado fuera de la Gran Manzana.
  • 175 muertes asociadas con el coronavirus se habían reportado en el condado de Suffolk hasta el cierre de esta edición.
  • 16 de marzo fue la fecha en que se registró el primer deceso por el virus en Suffolk.
  • 15,616 pacientes positivos con coronavirus se han precisado en Nassau, el condado más afectado fuera de la Gran Manzana.
  • 14,040 casos están confirmados en Suffolk, lo que la ubica como la cuarta localidad más afectada en el estado de NY, con una tendencia que podría superar a Westchester en las próximas semanas.

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