los Trabajadores ‘esenciales’ de NY se las ingenian para hacer frente al riesgo del contagio con coronavirus

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Empleados de las lavanderías, al parecer, se llevan la peor parte, mientras los bodegueros buscan alternativas de protección y los empleados de supermercados reportan mejores esquemas de seguridad frente al COVID-19

Este miércoles, cuando ‘Luisa’ una empleada mexicana de una lavandería en la calle 30 de Astoria, en Queens, llegó a las 8 a.m a su trabajo, se encontró con dos bolsas gigantes de ropa y lencería que dos clientes dejaron para ser lavadas. Es su faena normal. Pero en tiempos del avance del coronavirus, su patrona ni siquiera le ha indicado ninguna medida especial y mucho menos la ha dotado de guantes y mascarillas.    

“Si nosotros los trabajadores, no traemos los guantes y nuestras mascarillas, a la patrona no le importa. Ella lo único que ha hecho es reducirnos horas y decirnos que estemos pendiente de limpiar más. Ella desde que empezó la epidemia, no quiere estar aquí. Viene solo un rato”, dijo ‘Luisa’ quien por razones obvias quiso mantener su nombre en anonimato.

La fuerza laboral de las lavanderías, bodegas, supermercados, farmacias, bancos y servicios de entrega se considera esencial, en medio de las agresivas medidas de distanciamiento social, y siguen prestando sus servicios en Nueva York. En muchos casos como el de ‘Luisa’, al filo del riesgo de su salud.

Rossana Rodríguezdirectora Ejecutiva del Centro de Trabajadores de Lavanderías (LWC), no duda que en este momento de emergencia, este grupo laboral esté librando la batalla en un frente muy duro.

“Estamos profundamente preocupados porque no cuentan con ningún tipo de protección. Los trabajadores en su mayoría no tienen días de enfermedad pagados, tampoco le están dando el equipo de protección para realizar el trabajo y además no hay reglas en los establecimientos para garantizar el distanciamiento social”, contó Rodríguez.

Por lo menos en 4,000 lavanderías en los cinco condados de la Gran Manzana, de acuerdo con un estudio realizado en 2018 por LWC, 97% de los trabajadores reportó haber estado expuesto a ropa contaminada.

En tiempos en que los científicos han asegurado que el COVID-19 se mantiene activo durante algunas horas en la superficie de las telas, el alerta se eleva aun más en un sector que viene demandando desde hace años mejores políticas de seguridad por la  exposición constante a patógenos en la ropa, sábanas y toallas contaminada a la cual están expuestos.

A juicio de LWC los empleados de los “laundries” se están llevando la peor parte. Foto: Archivo

Bodegueros: “sin información oficial”

Otro sector considerado esencial, en medio de las emergencia, como es el de lo bodegueros, también tiene sus quejas.

Radamés Rodríguez, presidente de la Asociación de Bodegueros de América (ABA) que agrupa a más de 350 comercios de este tipo en la ciudad de Nueva York, asegura que ellos mismos con la información que chequean en los medios han creado esquemas de protección.

“Aquí no hubo información oficial que nos indicara qué hacer en nuestro caso, nosotros hemos procedido basados en lo que nos indica el sentido común. Estamos arriesgando nuestras vidas por mantener nuestros negocios y muchos están tomando medidas extremas por el temor”, indicó el vocero de ABA.

Esta semana, por pánico, entre 5 y 6 bodegueros decidieron cerrar sus puertas, mientras otros redujeron los horarios de atención al público. También algunos bodegueros, están instalando en el área del mostrador una protección especial de plástico, como la de los bancos, para no tener contacto con la clientela de manera directa.

“Todo lo estamos ideando nosotros, pero aquí nadie en el Gobierno se ha preocupado por difundir reglas para estos negocios tan populares y útiles en la ciudad. Nos lavamos las manos, usamos mascarillas, pero todo por iniciativa nuestra”, dijo Rodríguez.

En los supermercados hay más protección

Los trabajadores de las cadenas de supermercados consultados aseguran que sus patrones sí han establecido medidas y dotación de equipos de seguridad mínima como guantes y mascarillas.

“Para nosotros es obligatorio utilizar la mascarilla y los guantes. Todos los días nos dan equipos nuevos. Y los clientes también la mayoría viene con protección. Uno siempre tiene temor, pero aquí hay mucha limpieza todo el tiempo”, comentó a El Diario una trabajadora de Key Food en Astoria.

En la cadena Whole Foods tomaron medidas extraordinarias, en el caso específico de la sucursal de Columbus Circle, en Manhattan, la más grande de la ciudad, limitan el acceso de la clientela para cumplir con la regla de distanciamiento social e instalaron viniles de protección para evitar el contacto entre el cliente y los trabajadores en las áreas de pago y atención al cliente.

Miembros del Concejo preocupados

En el Concejo Municipal, 38 de los 51 miembros pusieron también esta semana la mirada en los denominados trabajadores esenciales, en una misiva dirigida al alcalde Bill de Blasio en la cual le exigieron tomar medidas a favor de esta fuerza laboral en medio de la actual crisis de salud pública.

“Instamos encarecidamente a su administración a ver a los empleados de supermercados, farmacias, bancos, lavandería / tintorería, trabajadores de servicios de entrega, cuidado de niños y ancianos, como empleados esenciales que deben ser incluidos en todos los esfuerzos para asegurar el equipo de protección, tales como máscaras N95, desinfectantes para manos, fundas para zapatos y guantes médicos para continuar sirviendo a los neoyorquinos cotidianos”, detalla la carta.

La carta fue co-escrita por los miembros del concejo Mark Gjonaj (D-Bronx) y Laurie Cumbo (D-Brooklyn), en medio de una emergencia en donde el mandatario municipal denunciaba que los hospitales de la Ciudad necesitan “desesperadamente” 1.8 millones de máscaras N95 y más de 600,000 protectores faciales.

DOHMH: Atentos a la limpieza

Entre tanto, voceros del Departamento de Salud de la Ciudad (DOHMH) aseguran que están ampliando las recomendaciones de prevención ante el COVID-19 en su portal web para los sectores comerciales y empresariales que siguen prestando sus servicios a la población, en tiempos de restricciones sociales.

Se especifica que “los entornos de atención no sanitaria deben estar atentos a la limpieza y desinfección rutinarias a las superficies, prestando especial atención a los objetos que se tocan con frecuencia”:

  • Limpie y desinfecte las superficies de alto contacto regularmente como pomos de las puertas, luz, interruptores, pasamanos, electrodomésticos de cocina, mostradores, tiradores de cajones, mesas, fregaderos, grifería e inodoro, manijas, bebederos, botones de elevadores, placas de empuje, teléfonos, llaves y controles remotos.
  • Limpiar espacios de trabajo, cubículos y otras áreas de oficina, preste especial atención a la desinfección, superficies y objetos como escritorios, sillas, teléfonos, impresoras, teclados, ratones de computadora y otras áreas comunes.

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